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Misión Secreta

Brain Picnic y Zacatrus nos traen Misión Secreta, un juego semi cooperativo creado por Alberto Corazón Arambarri y diseñado por Manu Palau, donde nuestra misión será la de construir un robot de última generación antes de que nos lo sabotee un traidor.

Alguien ha boicoteado la misión, ¿Quién habrá sido? Debéis desenmascarar al impostor antes de que sea demasiado tarde. ¡No podéis confiar en nadie!

Así se presenta Misión Secreta, donde los roles ocultos y el despiste son los grandes protagonistas de este juego de cartas.

Ficha

  • Número de jugadores: de 4 a 10
  • Edad Mínima: 10 años
  • Duración: 20 minutos
  • Interacción: Semi cooperativo
  • Mecánicas: Hidden Traitor (traidor oculto)
  • Versiones: No
  • Expansiones: No
  • Editor: Zacatrus y Brain picnic
  • Año de publicación: 2019

¿Cuál es su contenido?

  • 40 cartas de componentes 
  • 10 cartas de identidad
  • 4 cartas de bloqueo
  • 5 tableros de partes de robot
  • 1 reglamento

¿De qué trata?

Misión Secreta es un juego de roles ocultos donde encarnamos a una serie de ingenieros cuyo objetivo es construir todas las partes del robot BZ1 antes de que se termine la baraja de cartas.

El problema es que las piezas escasean y existen unos saboteadores dentro del equipo de trabajo que intentarán impedirlo a toda costa. Descubrir a tiempo quiénes son y la coordinación entre los jugadores, será fundamental para lograr el éxito. Si no, los traidores se alzaran con la victoria.

¿Cómo se juega?

Para preparar la partida es importante conocer el número de jugadores. Esto determinará cuántos saboteadores habrá en la partida y cuáles son las caras de los tableros que se utilizarán. Estos tableros representan las partes del robot que se tienen que construir.

Una vez establecido, debemos barajar las cartas de identidad y repartir una a cada jugador. Lógicamente, el número de cartas de ingenieros que se deben utilizar será igual al número de jugadores totales menos el número de saboteadores que participan. Estas cartas se deben mantener en secreto durante toda la partida.

Los tableros se situarán en el centro de la mesa formando el robot.

Por otro lado, tenemos que barajar el mazo de cartas de robo que estará compuesto por todas las cartas de los diferentes componentes y las cartas de bloqueo. Se reparten tres a cada jugador.

 

Estamos listos para empezar a jugar.

Durante su turno, cada jugador podrá hacer una de las tres acciones posibles:

  • Añadir una carta, boca abajo, a una de las partes del robot.
  • Descartar una carta del juego dejándola en el mazo de descartes.
  • Jugar una carta de bloqueo delante de otro jugador. Este jugador no podrá participar en su siguiente turno, teniendo simplemente que descartar la carta de bloqueo.

Una vez realizada una de las acciones, el jugador debe robar una carta y pasar el turno al siguiente.

Cuando al poner una carta sobre un modulo del robot, éste tiene el número de cartas indicado para su construcción, se deben barajar las cartas y descubrirse, pudiendo darse dos casos:

  • Si los componentes que se muestran coinciden con los necesarios, el módulo se retira dándose por construido y se descartan las cartas. Ya les quedará uno menos a los ingenieros.
  • Si, por el contrario, las cartas que se muestran no coinciden, se descartan y el módulo se mantiene en la zona de juego. Los ingenieros o bien no se han puesto de acuerdo o el saboteador se ha salido con la suya y ha introducido un componente erróneo.

De esta forma se van sucediendo los turnos hasta que ocurra una de las dos condiciones de victoria:

  • Se terminan de construir todas las partes del robot de forma correcta antes de que se agoten las cartas. En este caso, ganan los ingenieros.
  • Se agota el mazo de cartas y las cartas de la mano de todos los jugadores y aún quedan módulos del robot por construir. En este caso, serán los saboteadores los vencedores.

¿Cuál es nuestra valoración?

Misión Secreta es un juego de cartas semi cooperativo de roles ocultos emocionante, ágil y muy divertido.

Se presenta en una caja de diseño sencillo y pequeña, lo que ayuda mucho a incluir el juego en alguna escapada o visita a casa de amigos y familiares. Sus cartas de identidad y de componentes también están ilustradas sin complicaciones y siendo muy claras, queriendo dar todo el protagonismo a su jugabilidad. Los tableros de las partes del robot son de buena calidad y aprovechando muy bien cada una de las caras dependiendo del número de jugadores. Remarcar que todos los componentes son totalmente independientes del idioma.

Es un juego de reglas sencillas, muy accesible a cualquier jugador. Es cierto que, normalmente si hay algún jugador no habituado a la mecánica de roles ocultos, en su primera partida a un juego de este tipo, no suele saber bien interpretar qué debe hacer en cada momento o cómo despistar al resto de compañeros. En este sentido, en Misión Secreta, cualquier jugador desde el principio tiene bastante claro qué debe hacer. Al final, se trata de un juego en el que unos tienen un objetivo claro y otro grupo tiene el objetivo opuesto.

El juego comienza desde la repartición de los roles de identidad. Consideramos que el equilibrio elegido entre ingenieros y saboteadores es perfecto. Si que hemos notado que cuando hemos jugado 5 jugadores, que es cuando ya aparece un segundo saboteador, la sensación del juego es diferente y aparecen las diferentes estrategias entre los propios saboteadores. Cuando se juega con un solo traidor, al final se tiene que enfrentar solo contra el resto de los jugadores y si en un momento dado es descubierto, tiene más papeletas de no conseguir su objetivo. Con esto no decimos que la escalabilidad no sea buena, simplemente la sensación de jugar 4 personas o jugar 10 es diferente. Pero en ambos casos muy disfrutable.

Es un juego en el que hay que prestar mucha atención. Los despistes, las mentiras y las conspiraciones aparecerán en cada jugada. La mejor forma de intentar descubrir quién es quién en una partida es ir construyendo los diferentes módulos de los robots fijándote mucho qué jugador ha participado en la construcción de una parte del robot poniendo una de sus cartas y no atendiendo tanto a sus comentarios.

Obviamente, la parte en la que hay que barajar las cartas antes de descubrirlas es fundamental para el juego y para que cada jugador elabore sus propias teorías. No podremos saber qué jugador ha colocado cada carta, pero si la atención y la memoria han hecho bien su trabajo, al menos podremos saber quiénes han participado en su construcción. Con el paso de las rondas, seremos capaces de afinar mejor dicha teoría o cambiarla radicalmente.

En este sentido, los traidores también deberán tener cuidado, porque todo el mundo estará pendiente y sería muy contraproducente para ellos ser excesivamente obvios y que sean descubiertos demasiado pronto. Lo ideal sería jugar al despiste fastidiando en algunas partes, pero colaborando en otras.

Por otra parte, la dificultad para los ingenieros no sólo se encuentra en conocer quiénes son los traidores, sino también porque los componentes son muy limitados y el mazo de cartas se agota más rápido de lo que pueda parecer en un principio. Es una contra reloj marcada por el número de cartas donde cualquier error se paga bastante caro. Y además hay que tener en cuenta que los propios ingenieros, si no se coordinan bien, pueden llegar a sabotearse a sí mismos sin querer si no ponen el componente que sus compañeros no han puesto.

Como decimos, las partidas son bastante rápidas y ágiles. Quizás la parte menos dinámica es el momento en el que tenemos que coger las cartas cuando un módulo está completo y barajarlas, pero para nada se hace pesado. De hecho, las partidas son tan fluidas que en cuanto acaba una, quieres empezar otra para ver cómo quedan repartidas las nuevas identidades.

Esto nos lleva a decir que lógicamente es muy rejugable. En cada partida, los roles de los jugadores serán diferentes al igual que las estrategias de cada uno. Además, hay una variante en la que podemos utilizar las caras de los tableros de la forma que queramos sin importar el número de jugadores. De esta forma, la dificultad de la misión aumentará, algo muy útil cuando se juega con un mismo grupo.

Para terminar, queremos decir que Misión Secreta es un juego de roles ocultos dinámico, emocionante y muy entretenido. Con él, volvemos a disfrutar del despiste, de las mentiras, de las teorías sin sentido y de las caras de asombro de los participantes.

Si te gusta este tipo de juegos, se convierte en un imprescindible por su sencillez y diversión.

Última actualización el 2020-09-20 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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