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The Game Quick & Easy

Colocar una carta y coger otra, ¡más fácil no puede ser! Pero no os dejéis engañar, incluso si ésta vez el juego se llama “rápido y fácil” el Game no es fácil de ganar. ¡Solo podréis conseguirlo como un verdadero equipo!

Así se presenta The Game Quick & Easy, la nueva versión del famoso y premiado juego de mesa The Game, que nos trae la editorial NSV y que ha sido creado por Steffen Benndori. En él, los jugadores deberán trabajar juntos para intentar terminar con todo el mazo de cartas siguiendo un orden específico.

Una secuencia más sencilla, cartas a todo color y una numeración más baja que en el juego original, pero en cualquier caso, ¡No te confíes!

Ficha

¿Cuál es su contenido?

  • 52 cartas 
    • 2 cartas de indicación (ascendente o descendente)
    • 50 cartas numeradas (5 colores del 1 al 10)
  • 1 reglamento

¿De qué trata?

En The Game Quick & Easy, deberemos jugar en equipo las cincuenta cartas del mazo en dos pilas diferentes. En una de ellas, podremos jugar una carta más alta de la que haya en ese momento, y en la otra, una carta más baja. Solo existe una excepción a ésta regla y es que se puede jugar cualquier carta en una de las dos pilas si es del mismo color que la carta superior actual.

Si algún jugador no puede poner ninguna de sus dos cartas siguiendo éstas sencillas reglas, el juego habrá terminado y habremos perdido. Si por el contrario, conseguimos poner todas las cartas del mazo, los jugadores serán los vencedores.

¿Cómo se juega?

Preparar la partida es muy sencillo. Simplemente deberemos:

  1. Colocar las dos cartas de indicación (ascendente y descendente) visibles en el centro de la mesa, una debajo de la otra.
  2. Barajar el mazo de 50 cartas y dar dos a cada jugador. El mazo consta de cincuenta cartas que vienen en cinco colores numeradas del 1 al 10 por cada color.
  3. El resto de cartas formarán el mazo de robo y se dejan en el centro de la mesa, boca abajo.
  4. Elegimos al jugador inicial.

En su turno, el jugador activo deberá colocar una o incluso las dos cartas de su mano, encima de una de las pilas existentes (o incluso una carta en cada pila) y cogerá del mazo de robo tantas como haya jugado para volver a tener dos pasando el turno al siguiente jugador.

Las cartas que se colocan deben seguir las siguientes reglas:

  • Las que se coloquen en la pila inferior (pila ascendente) deberán tener un número superior al de la carta visible en ese momento.
  • Las que se coloquen en la pila superior (pila descendente) deberán tener un número inferior al de la carta visible en ese momento.
  • Truco de la marcha atrás: Si se coloca una carta del mismo color que la carta superior de la pila donde se desea poner, el valor numérico podrá ser cualquiera, es decir, podrá incluso ponerse un número contrario a las normas anteriores.

La comunicación entre los jugadores es muy importante en este juego y podrán intercambiarse información siempre que lo deseen cumpliendo con la siguientes norma:

  • Los valores numéricos no pueden indicarse.

Es decir, por ejemplo, no se podrá decir que mi carta roja es un 6, ni que mi carta amarilla es 3 números más pequeño que esa. Pero si que se podrá indicar que, por ejemplo, mi carta azul es alta y mi carta verde es intermedia.

Fin de la partida

El juego puede terminar de dos formas:

  • El jugador activo no puede poner ninguna de sus cartas en ninguna de las pilas cumpliendo las reglas. Los jugadores habrán perdido.
  • Se acaba el mazo de robo y se han puesto todas las cartas en ambas pilas. Los jugadores habrán ganado.

Variante para profesionales

En esta variante, los jugadores solo podrán poner exactamente una carta en cada turno y además, quedará prohibido dar pistas sobre el valor de los números. Solo podrán indicarse el color de la carta y en qué pila le gustaría poner una carta o como mucho, en cuál de ellas se podría aplicar el truco de la marcha atrás.

¿Cuál es nuestra valoración?

The Game era un juego colaborativo muy sencillo de hace unos años en el que teníamos que ir poniendo las distintas cartas de colores en orden. Era un juego que en el fondo era bastante complicado de ganar y se necesitaba una gran dosis de suerte, cooperación entre los jugadores y una buena lectura del juego.

Ahora, NSV, nos trae una versión más pequeña, aunque el tamaño físico es parecido, pero que, como bien dice su nombre, se juega más rápido y es algo más sencillo que el juego del que nace.

En esta ocasión, se presenta en una caja pequeña, de color verde intenso, muy llamativa y que entra por los ojos. Su contenido básicamente son cartas. La calidad de éstas es bastante buena, incluso teniendo en cuenta que el juego requiere que estemos constantemente con ellas en la mano y jugándolas. Es importante que el gramaje de las cartas en este tipo de juegos sea bueno porque sino, con el paso de las partidas, se empiezan a resentir y en este caso lo son. Además el tacto es especialmente agradable.

Con respecto a sus ilustraciones y su diseño, cumplen muy bien su cometido. Son bastante funcionales y tanto los colores como el tamaño de los números son perfectos para que te centres directamente en lo importante.

La mecánica del juego es muy sencilla y al igual que en su juego “padre” deberemos jugar en nuestro turno una o las dos cartas de nuestra mano en una de las dos pilas posibles. Una que debe ascender o una en la que los números deben descender. Muy rápido y muy directo.

Solo existe una excepción que otorga un respiro a los jugadores y hace que se pueda llegar con alguna posibilidad a ganar la partida y es que, si la carta que jugamos es del mismo color que la carta superior del mazo donde queremos colocarla, podemos omitir la regla general. Sin duda es la esencia del juego y es casi el principal objetivo a intentar cumplir en el turno del jugador.

Es importante destacar que el juego permite la comunicación, que además es esencial si queremos llegar a buen puerto, pero tiene su límite. De hecho, el juego propone dos niveles de dificultad en función de dos aspectos y uno de ellos es la comunicación. En el modo sencillo, por así decirlo, se puede decir qué color tienes y en qué rango de número se encuentra, por ejemplo, tengo una carta amarilla muy baja. Esto ayuda mucho al próximo jugador que va a bajar su carta ya que puede orientarle por cuál decantarse si tiene dudas y, sobre todo, sobre qué pila usarla. En el otro nivel no puedes decir nada sobre el número de la carta. Como mucho indicar el color y sobre qué pila te gustaría jugarla.

El otro aspecto que difiere en la dificultad, es en el número de cartas que puedes jugar en cada turno. En el modo sencillo puedes llegar a jugar las dos cartas de tu mano si quieres, mientras que en el avanzando, solo puedes colocar una.

Aún así, el juego es relativamente difícil de ganar y se requerirá intentarlo varias veces para ir compenetrándose los jugadores y ver cuál es la forma más óptima de ir consiguiendo colocar cartas todos los turnos, ya que, si en algún momento, alguno de los jugadores no puede colocar ninguna carta, el juego será quien haya ganado.

Sin duda, es un juego con una rejugabilidad infinita. Cada partida será diferente porque cada situación inicial, el azar de las cartas y las diferentes estrategias que podría intentar cada jugador en cada partida, hace que nunca tengas la sensación de jugar exactamente igual. Con el devenir de las partidas, sí que se notará en qué ocasiones es mejor jugar una carta o incluso las dos en una u otra pila, pero al final se trata de ir conociendo el juego y ver cómo es más fácil deshaceros de todas las cartas sin complicarle la vida a tu compañero en su turno.

Con respecto a su escalabilidad también es bastante buena. El juego va de 2 a 5 jugadores y funciona perfectamente a todos ellos. Cuando juegas a dos, el juego se vuelve trepidantemente rápido y tienes la sensación de tener un toma y daca entre tu y tu compañero para ver si entre los dos conseguís ganar al juego, pero a 5, el juego funciona igual de bien y se vuelve hasta más interesante y adictivo ya que tienes la sensación de que si el turno te tocara a ti en vez de a uno de tus otros compañeros, tendrías la carta perfecta para poner. En cambio, al jugar entre medias otro jugador, te trastoca todo tu pensamiento y tienes que ver qué haces para poder salir adelante.

Para concluir, queremos decir que, con The Game Quick & Easy estamos ante un gran acierto de la editorial al crear un juego más rápido y sencillo que su antecesor ya que, gracias a esto, se convierte en un juego perfecto para divertirse entre amigos llevándotelo contigo a cualquier parte e incluso pudiendo jugar a él en la piscina o en la playa.

Sin dudas, un juego muy divertido, ágil, dinámico y sencillo, pero a la vez desafiante.

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THE GAME QUICK AND EASY
  • Benndorf, Steffen (Author)

 

Última actualización el 2020-08-08 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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