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Tawantinsuyu: El imperio Inca

El gran Sapa Inca Pachacútec ha acudido a sus descendientes y les ha ordenado adorar a Inti, el dios del Sol, y expandir el Imperio Inca hasta donde las llamas vagan. Con Chinchaysuyu, Antisuyu, Qullasuyu y Kuntisuyu, las cuatro regiones del nuevo imperio, listas para ser conquistadas, ha llegado el momento de que se alce el nuevo y verdadero sucesor de Pachacútec.

Reúne a tu gente de las aldeas y usa tus habilidades únicas para organizarlas estratégicamente para realizar las tareas más importantes. Sube los escalones del Templo del Sol y obtén las recompensas de tu devoción. Construye estructuras para acoger a tu pueblo que te darán habilidades distintas a las de tus oponentes. Alista un ejército y conquista las aldeas de los cuatro reinos de Tawantinsuyu.

¡Demuestra que eres un digno sucesor de Pachacútec y lleva a los Incas a la gloria!

Así se nos presenta Tawantinsuyu: El Imperio Inca, un juego creado por Dávid Turczi, ilustrado por Jakub Skop, Michał Długaj y Alexander Zawada y que ha sido publicado en 2020 por Board&Dice en su versión en inglés y aunque el juego es totalmente independiente del idioma, se encuentra publicado en español por Maldito Games.

Ficha

¿Cuál es su contenido?

  • 1 tablero central
  • 98 losetas:
    • 1 de coricancha
    • 1 de festival
    • 18 de estatua (1 grande y 2 pequeñas de cada tipo)
    • 35 de tejido
    • 39 de edificio:
      • 20 de efecto pasivo
      • 19 de producción
    • 4 multiplicadoras
  • 72 cartas:
    • 42 de dios
    • 30 de ejército
  • 45 trabajadores (9 de cada color)
  • 4 altos sacerdotes (1 de cada color)
  • 130 fichas:
    • 20 de escalinata (5 de cada color)
    • 25 de piedra
    • 25 de maíz
    • 30 de patata
    • 20 de oro
    • 10 para el modo solitario
  • 48 discos:
    • 8 grandes de puntuación/templo (2 de cada color)
    • 40 pequeños de conquistas (10 de cada color)
  • 1 dado para el modo en solitario
  • 1 bolsa
  • 4 ayudas de jugador
  • 1 reglamento

¿De qué trata?

Tawantinsuyu: El Imperio Inca es un juego en el que los jugadores intentarán ser nombrados sucesores de Pachacútec intentando obtener la mayor cantidad de puntos de victoria.

Para conseguirlo deberán competir por la fama del pueblo y tendrán que adorar a los dioses, elaborar hermosos tapices, recolectar recursos, construir edificios y escaleras, esculpir estatuas y expandir su poder militar para conquistar las regiones del nuevo imperio.

Hay muchos caminos posibles para seguir en Tawantinsuyu, pero ninguno claro para convertirse en el digno sucesor de Pachacútec.

¿Cómo se juega?

Conceptos básicos

Tablero principal

El tablero representa una gran colina pentagonal que tiene tres alturas, llamadas terrazas: exterior, intermedia e interior. En la parte superior de ésta colina nos encontramos con una gran loseta que tiene espacio para cinco huecosConectando las diferentes terrazas, encontraremos cinco huecos para una escalera, una en cada lado del pentágono. En estas terrazas, veremos los diferentes iconos de acciones que se alternan con símbolos de dioses.

Rodeando todo el tablero está el clásico track de puntuación de los jugadores con casillas numeradas del 0 al 99. En las cuatro esquinas se sitúan las zonas de las regiones que se pueden conquistar y cada una contiene cinco posibles recompensas.

En la zona derecha encontramos el templo, con una columna central (con puntos en los últimos niveles) flanqueada por una columna izquierda con posibles beneficios inmediatos y una columna derecha con puntos de victoria que se obtienen en los festivales.

En la zona izquierda vemos la aldea que es donde se ubicarán los meeples que se pueden adquirir, la zona de los nómadas donde se colocarán los meeples que se irán reponiendo, y por último, la zona de bajas en combate.

Trabajadores

Para ocupar los espacios de acción, los jugadores dispondrán de una serie de trabajadores. Éstos trabajadores son meeples de cinco posibles colores que, al colocarse en uno de los espacios de acción de las terrazas, permitirán ejecutar las acciones que lo rodean.

Si se establecen conexiones con meeples del mismo color, se obtendrán más puntos de acción a repartir entre las acciones. Además, cada color de meeple tiene un poder especial que puede activarse al colocarlo en el tablero.

Los trabajadores se obtendrán de la aldea al final de cualquier turno (pagando una unidad de un tipo de recurso) o de la zona de nómadas.

Un jugador nunca podrá tener más de dos trabajadores en su reserva personal al finalizar su turno.

Cartas de dios

Las cartas de dios son cartas que muestran uno de los seis símbolos de cada uno de los dioses junto con una posible recompensa.

A la hora de ocupar un espacio de acción, será obligatorio utilizar una carta de dios con el símbolo coincidente (aunque se podrá utilizar una unidad de oro en su defecto como recurso comodín).

El beneficio indicado solo se recibirá cuando se descarte la carta al comienzo de la partida o en los festivales, o, al jugarla, si se dispone de al menos una estatua del símbolo coincidente.

Estatuas

Las estatuas proporcionan puntos de victoria al ser construidas a cambio de piedra. Hay dos tamaños: pequeñas (dos copias por símbolo) y grandes (solo una copia). Ambos tipos de estatuas permiten disfrutar de los beneficios de las cartas de dios.

La diferencia fundamental, además del coste y la ganancia de puntos, está en que al descartarlas mediante una de las acciones disponibles, la grande proporcionará más subidas en el track del templo que la pequeña.

Recursos

Existen cuatro tipos de recursos:

  • Patatas: Sirven para el coste de colocación de los trabajadores y el mantenimiento de las cartas de dios.
  • Maíz: Se utiliza para realizar ofrendas en el templo.
  • Piedra: Utilizada para construir escaleras y estatuas.
  • Oro: Es el recurso que funciona como comodín, incluso pudiendo llegar a sustituir a las cartas de dios.

Meeple de alto sacerdote

Cada jugador tiene un meeple de alto sacerdote y es el que se sitúa y desplaza por el rondel de la parte superior de la colina realizando las diferentes posibles acciones.

Cuando un jugador desplaza a su alto sacerdote, deberá hacerlo en el sentido de las agujas del reloj y con un número de pasos limitados. Su posición determinará el coste de activación de un espacio de acción en la colina, ya que cuanto más distante sea el sector en el que activemos el espacio respecto al que ocupa nuestro sacerdote, mayor será el coste en recursos.

Escaleras

Las escaleras son elementos que se construyen entre las diferentes terrazas con el objetivo de reducir el coste de acceso entre ellas, independientemente del jugador al que pertenezcan. Si un jugador utiliza una escalera de otro jugador, éste obtendrá puntos de victoria.

Además, las escaleras proporcionan recursos y puntos de victoria al ser construidas y hay que tener en cuenta que solo hay 10 espacios para construirlas.

Tapices

Los tapices son losetas que los jugadores podrán ir reuniendo e interconectándolas en su zona de juego. Existen siete tipos de diseños y en todos dos beneficios en sus esquinas.

Al final de la partida, según la longitud de los tapices, los jugadores obtendrán más o menos puntos. Cuando se evalúen los tapices durante la partida (ya sea al ejecutar una determinada acción o al celebrarse un festival) los jugadores obtendrán aquellas recompensas que hayan logrado emparejar.

Edificios

Los edificios son losetas que se pueden construir, pagando su precio, y existen dos tipos:

  • Pasivos: habilitan diversos efectos permanentes para el resto de la partida.
  • Producción: se activan ejecutando ciertas acciones. Al activarse, se voltearán y no estarán disponibles hasta que se vuelvan a voltear mediante diversos efectos.

Al final de la partida, los edificios bocarriba proporcionarán puntos de victoria.

Cartas de ejército

Las cartas de ejército representan a los guerreros que los jugadores necesitarán para conquistar las distintas regiones. Cada carta muestra a uno o dos guerreros con un recurso. Cuando un jugador consiga una de estas cartas, las añadirá a su mano y cuando se ejecute la acción de conquista podrá enviar a estos guerreros a su zona de juego, pagando los recursos, con el objetivo de conquistar alguna de las opciones disponibles.

Cada vez que se haga una conquista, uno de los trabajadores de la aldea será colocado en el espacio de bajas.

Discos marcadores

Hay varios discos. Uno de los discos más grandes sirve para indicar los puntos en el track de puntuación y el otro para indicar el progreso del templo.

En cambio, los discos más pequeños se utilizan para marcar las conquistas de los jugadores. En cada festival el jugador que más conquistas haya marcado en cada región obtendrá una cantidad de puntos igual al número de bajas acumuladas en el espacio correspondiente.

Loseta de festival

Cuando la aldea se agota durante el turno de un jugador, se disparará la celebración de un festival, que ocurrirá al comienzo del siguiente turno de ese jugador. En estos festivales se proporcionarán puntos por las conquistas, se activarán los tapices, habrá que pagar el mantenimiento de las cartas de dios y se recibirán nuevas cartas.

El jugador que detone el festival obtendrá la loseta identificativa y los puntos correspondientes.

Preparación

  1. Se coloca el tablero en el centro de la mesa.
  2. Se sitúa la loseta de la parte superior de la colina, colocándola aleatoriamente.
  3. Se deja a un lado la loseta de festival y todos los recursos al alcance de los jugadores.
  4. Se meten todos los trabajadores en la bolsa y, según el número de jugadores, se extraen los necesarios para ocupar los espacios de la aldea y de nómadas.
  5. Se barajan las cartas de dios y las cartas militares formando dos mazos diferentes.
  6. Se forman dos pilas de edificios (pasivos y de producción) y se revelan los dos primeros.
  7. Se separan las losetas de tapiz inicial y, del resto, se devuelven a la caja aquellas que marquen un número de jugadores superior al que corresponda. Se mezclan y se forma una pila, volteando la primera loseta de la pila.
  8. Cada jugador elige un color y recibe:
    1. Diez discos marcadores.
    2. Dos discos de puntuación que colocan en la casilla inicial del track de puntuación y del templo.
    3. Cinco escaleras.
    4. Un peón de alto sacerdote.
    5. Ocho cartas de dios.
    6. Dos piedras de la reserva.
  9. Se escoge a un jugador inicial.
  10. Se despliegan las losetas de tapiz inicial y, comenzando por este jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador escoge un tapiz inicial.
  11. De las ocho cartas de dios, los jugadores revelan cinco de ellas para obtener los elementos indicados, descartando posteriormente todas ellas.

Con esto tenemos todo preparado para comenzar la partida.

Desarrollo

La partida se compone de tres eras. Cada una de ellas se desarrolla a lo largo de un número indeterminado de turnos comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj.

En cada turno, el jugador activo deberá escoger entre:

  1. Colocar a un trabajador: Descarta una carta de dios o un oro para colocar un trabajador en el tablero de juego.
  2. Realizar dos acciones secundarias diferentes en cualquier orden:
    1. Mover a un alto sacerdote.
    2. Rezar.
    3. Entrenar.
    4. Reclutar.

Adicionalmente, como acción gratuita y en cualquier momento de su turno, el jugador puede descartar cualquier número de cartas de ejército de su mano para recibir el beneficio indicado.

Por último, podrá reclutar un trabajador de la aldea, no pudiendo nunca tener más de dos en su reserva cuando finalice su turno.

Tras esto, el turno pasa al jugador de su izquierda.

Vamos a explicar cada una de estas acciones en detalle:

1. Colocar un trabajador

Si se elige esta opción, el jugador puede colocar un trabajador de su suministro en cualquier espacio vacío del tablero pagando su coste.

Costes

Esta acción tiene unos costes fijos y otros variables:

  • Fijos: El jugador debe descartar una carta de dios de símbolo coincidente o pagar un recurso de oro.
  • Variables: Se pagan en comida (patatas o maíz indistintamente)
    • Colocación: Se basa en la distancia que hay entre la sección donde está el alto sacerdote del jugador y el lugar donde se va a colocar el trabajador.
      • 0 de comida si es en la misma sección.
      • 1 de comida si es en una sección adyacente.
      • 3 de comida si es en una sección no adyacente.
    • Descenso: Este coste representa el esfuerzo que se tiene que hacer para desplazar las herramientas:
      • o de comida si es en la terraza superior.
      • 2 de comida si es en la terraza intermedia.
      • 5 de comida si es en la terraza inferior.
        Los costes pueden reducirse a razón de 2 de comida por cada escalera construida que dé acceso a la terraza (por cada terraza utilizada perteneciente a otro jugador, dicho jugador recibirá 1 punto de victoria).

Cartas de dioses

Si el jugador tiene al menos una estatua que coincida el símbolo del dios con la carta de dios que se ha jugado para colocar un trabajador, el jugador recibirá los beneficios mostrados en la carta.

Habilidades especiales de los trabajadores

Los trabajadores no son del color del jugador. A diferencia de otros juegos, estos trabajadores pertenecen a distintas profesiones que les hacen tener distintas propiedades en el momento que los colocamos:

  • Azul (arquitecto): si el símbolo de dios en la terraza es de color azul, el jugador obtiene un punto de acción adicional.
  • Verde (artesano): si el símbolo de dios en la terraza es de color verde, el jugador obtiene un punto de acción adicional.
  • Rojo (guerrero): el jugador robará una carta de ejército del mazo y la añadirá a su mano. Adicionalmente podrá coger para su reserva personal un trabajador conectado al espacio ocupado mediante una acción de un color distinto al rojo.
  • Amarillo (mensajero): el coste de colocación se reduce en 1 unidad. Además, si es el primer espacio de acción que se ocupa en ese sector de la terraza, el jugador recibe un punto de acción adicional.
  • Blanco (sacerdote): el jugador puede pagar una patata para disponer de un punto de acción adicional. Además, roba una carta de dios (del suministro o del mazo) tras resolver las acciones.

Tareas

Cada espacio está marcado con un símbolo de dios y es adyacente a tres iconos de tarea que son las que puede realizar el jugador.

El jugador puede realizar una de estas tareas pero puede llegar a hacer más dependiendo de las habilidades de los trabajadores y de si tiene trabajadores del mismo color colocados de forma adyacente. Se pueden llegar a realizar hasta cinco tareas si se dan todas las circunstancias. Todas las tareas se deben repartir equitativamente entre las tres opciones que tendrá el jugador tras colocar a su trabajador.

Las tareas pueden ser las siguientes:

  • Recolectar recursos (patatas/maíz/piedra/oro): el jugador obtiene de la reserva tantas unidades como haya impresas del recurso correspondiente.
  • Construir escaleras: Cuesta 3 piedras y permite al jugador colocar una escalera en uno de los espacios dedicados del tablero, recibiendo inmediatamente 4 puntos, 2 maíces y 1 patata. Solo se puede construir una escalera en una terraza más inferior si ya existe previamente una escalera en las terrazas superiores. El dueño de esa escalera recibirá 2 puntos (puede ser el propio jugador).
  • Construir un edificio: el jugador paga el coste correspondiente al edificio que quiere construir de los disponibles en el suministro y lo coloca bocarriba en su zona de juego.
    • Si es un edificio pasivo, el efecto se comienza a aplicar desde ese mismo instante.
    • Si es un edificio de producción, estará disponible para producir.
  • Construir una estatua: Se debe pagar 3 piedras para construir una estatua pequeña o 3 piedras y 2 oros para construir una estatua grande del símbolo de dios que escoja de entre los disponibles. La pequeña otorga 3 puntos al jugador y la grande 9.
  • Comprar losetas de tapiz: el jugador revela las tres primeras losetas de tapiz de la pila (la primera ya es visible). Podrá comprar 1/2/3 de estas losetas devolviendo a la reserva 1/3/6 maíces. Las losetas no adquiridas por el jugador pueden ser compradas por el resto de jugadores pagando 2 maíces a la reserva. Los tapices no comprados por nadie se devuelven al fondo del mazo. A la hora de conectar las losetas por los extremos, un mismo tapiz no podrá contener dos losetas con el mismo motivo. Si se conectan símbolos coincidentes, se recibirán bonificaciones en la acción de comerciar. Las losetas de tapiz no se pueden reordenar bajo ninguna circunstancia. Finalmente, se revela la primera loseta de la pila.
  • Comerciante: el jugador activa todos sus tapices y obtiene las recompensas de símbolos coincidentes en la conexión. Las recompensas se activan en el orden que el jugador crea conveniente.
  • Entrenar: el jugador roba las dos primeras cartas de ejército, añade una a su mano y coloca en el fondo del mazo de cartas de ejército la otra.
  • Producir en un edificio: el jugador activa uno de sus edificios de producción bocarriba, obteniendo los beneficios indicados pero sin voltearlo.

Realizar dos acciones secundarias

La otra opción que tiene el jugador en su turno, en lugar de colocar un trabajador, es poder realizar dos acciones secundarias distintas de las cuatro disponibles:

  • Desplazar al alto sacerdote: el jugador mueve a su alto sacerdote uno o dos pasos en el sentido de las agujas del reloj sobre la loseta central y se activa la acción en la que finalice su movimiento, tanto para el jugador activo como para el resto de jugadores.

    Estas acciones son:

    • Adoración: Todos los jugadores pueden descartar estatuas para avanzar por el track del templo.
      • El jugador activo puede devolver estatuas grandes para avanzar 3 pasos y/o pequeñas para avanzar 1.
      • El resto de jugadores, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, pueden devolver estatuas a la reserva, pero solo avanzarán 1 paso por estatua, independientemente del tamaño.
    • Ofrenda:
      • El jugador activo puede devolver a la reserva 2/4/6 maíces para avanzar 1/2/3 pasos en el track del templo.
      • El resto de jugadores, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, pueden devolver 3 maíces para avanzar un único paso.
        Por cada paso avanzado, cada jugador recibe los beneficios indicados en la columna izquierda de los niveles del templo.
    • Rejuvenecer: Los jugadores pueden dar la vuelta a cualquier número de losetas de edificio o cartas de ejército.
      • El jugador activo reactiva una carta de ejército o un edificio de producción de forma gratuita. Si reactiva más, tendrá que pagar una patata o un maíz por cada elemento extra.
      • El resto de jugadores podrán reactivar cartas de ejército y/o edificios pero solo podrán pagar maíz y a razón de uno para cada elemento.
    • Conquistar: El jugador activo coloca el trabajador situado en la última posición de la fila de la aldea en el espacio de bajas en combate (si la aldea estuviese vacía, se toma del espacio de nómadas, reponiendo dicho espacio inmediatamente). Ahora, todos los jugadores deciden si juegan cartas de ejército en su zona, teniendo que pagar una patata por cada carta jugada, con la excepción de que el jugador activo juega su primera carta de forma gratuita.
      Luego, comenzando por el jugador inicial y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador con cartas de ejército bocarriba en su zona de juego puede conquistar uno de los espacios disponibles, siempre que pueda descartar y/o dar la vuelta al número de guerreros necesarios, tras lo cual obtendrá la recompensa y la bloqueará con un disco de su color. Una vez todos los jugadores han tenido opción de hacer una conquista, el jugador activo puede realizar una segunda conquista siguiendo el mismo procedimiento.
    • Producir: Todos los jugadores reciben todos los beneficios que muestren las losetas de edificios de producción que tengan bocarriba y les dan la vuelta. El jugador activo puede, antes o después de producir, reactivar uno de sus edificios de producción.
  • Rezar: el jugador obtiene dos cartas de dios (puede robar del suministro visible o del mazo) y las añade a su mano.
  • Entrenar ejércitos: el jugador roba las dos primeras cartas del mazo de ejércitos, escoge una para añadirla a su mano y devuelve al fondo del mazo la otra.
  • Reclutar: el jugador escoge uno de los trabajadores disponibles en la zona de nómadas y lo añade a su reserva. Luego debe reponer el espacio de nómadas extrayendo un nuevo meeple de la reserva.

Festival

Siempre que la aldea se quede vacía, el jugador activo cogerá la loseta de festival y se anotará los puntos correspondientes según la era en curso (el tercer festival marca el final de la partida).

El resto de jugadores tienen un turno hasta que le vuelva a tocar al jugador que tiene la loseta, momento en el que se resuelve el festival de la siguiente forma:

  1. Los jugadores puede realizar una acción de comerciante gratuita.
  2. Cada jugador recibe los puntos indicados en la columna izquierda del nivel del templo que ocupe su disco.
  3. Se comprueba cada región de conquista. El jugador con más discos en cada región de conquista obtiene tantos puntos como trabajadores haya en la zona de bajas (en caso de empate, anotará los puntos el jugador con el disco más a la izquierda en la región).
  4. Cada jugador debe pagar a la reserva 1 patata por cada carta de dios en su mano (por cada patata que no pueda/quiera pagar perderá 2 puntos).(Los siguientes pasos solo se resuelven si se trata del primer o el segundo festival y por tanto se omiten si son el tercero, acabándose la partida en este momento.)
  5. Se devuelve la loseta de festival.
  6. En función de los puntos acumulados por cada jugador  y del número de jugadores, los jugadores toman cartas del suministro y/o roban del mazo:
    • 4 jugadores: los dos primeros jugadores roban 1 carta y los dos últimos roban 2 cartas.
    • 3 jugadores: el primer jugador roba 1 carta y los dos últimos roban 2 cartas.
    • 2 jugadores: el primer jugador roba 1 carta y el segundo jugador roba 2 cartas.
  7. Ahora, comenzando por el jugador activo y continuando en el sentido de las agujas del reloj, cada jugador puede jugar hasta 3 cartas de dios de su mano para obtener los beneficios indicados en ellas.
  8. Finalmente, si quedan losetas de edificios bocarriba en la reserva, estos se descartan y se revelan dos edificios nuevos de cada tipo.
  9. Se repone la aldea extrayendo meeples de la bolsa y colocándolos en la hilera. En el caso de que no quedase ningún trabajador en la bolsa, se detonaría automáticamente el siguiente festival.
  10. En partidas a 2 jugadores y solo tras el primer festival, se deben colocar 5 trabajadores extraídos de la bolsa en los espacios marcados de la segunda terraza de la pirámide.

Fin de la partida

La partida finaliza tras el tercer festival y los jugadores obtienen los siguientes puntos:

  • 0/1/3/6/10/15/21 puntos por cada tapiz con 1/2/3/4/5/6/7 losetas de tejido de distinto motivo.
  • Si el jugador ha alcanzado uno de los cuatro niveles superiores del templo anotará los puntos impresos en la columna central.
  • 2 puntos por cada edificio bocarriba en la zona de juego.
  • 1 punto por cada carta de dios en la mano.
  • 1 punto por cada carta de ejercito bocarriba en la zona de juego.
  • 1 punto por cada trabajador en la reserva personal.
  • 1 punto por cada oro en la reserva personal.

El jugador con más puntos de victoria será el vencedor. En caso de empate, el jugador con más recursos en total (patata, maíz, piedra y oro). Si el empate persiste, los jugadores empatados comparten la victoria.

¿Cuál es nuestra valoración?

Con el juego de mesa Tawantinsuyu: El imperio Inca nos encontramos ante un euro de cierto nivel de complejidad y ambientado, como propio nombre indica, en la civilización Inca. A través de su tablero, que representa una gran colina ubicada en la capital Inca de Cuzco y donde en lo más alto encontramos el gran templo Coricancha, deberemos intentar convertirnos en el sucesor de Pachacútec.

Para ello, tendremos que ayudar a la gente de las aldeas para que puedan realizar diferentes tareas que nos permitan ir consiguiendo los puntos de victoria necesarios, obteniendo alimento, construyendo edificios y escaleras, esculpiendo estatuas, realizando ofrendas a los dioses y conquistando las diferentes regiones de la zona.

Cuando nos acercamos al juego por primera vez nos topamos con una caja con el tamaño clásico de 30×30 característico de este tipo de juegos y donde destacan los colores ocres. En la llamativa ilustración de la portada destaca la gran colina donde se va a desarrollar el juego. Cuando cogemos la caja notamos como el juego va a estar cargado de componentes porque pesa lo suyo. Efectivamente, cuando la abrimos nos encontramos con un montón de elementos y todos ellos de buena calidad y buen grosor.

Por un lado, tenemos el majestuoso tablero con la cantidad ingente de símbolos y zonas que lo componen, entre las que destaca el pentágono de la colina y todas sus terrazas. Le acompañan todos los meeples y recursos que tiene formas originales y entre los que sobresalen los peones de los altos sacerdotes. Por último, mencionar también todo el conjunto de cartas y losetas que conforman, unido a todos los elementos, una producción de muy alto nivel y con una estética muy conseguida.

Con respecto al juego en sí, Tawantinsuyu posee como mecánica principal la colocación de trabajadores. El objetivo de los jugadores será, como no, obtener la mayor cantidad posible de puntos de victoria. Para ello hay cinco vías principales para conseguirlos: las escaleras, las estatuas, el templo, las conquistas y por último, los tapices.

Llegar a buen puerto requerirá hacer acopio de recursos (existen cuatro tipos: las patatas, el maíz, la piedra y el oro, funcionando este último como comodín) para poder ejecutar de forma efectiva las distintas acciones disponibles.

De hecho, los jugadores, en su turno, tendrán que elegir una de las dos opciones posibles: o colocar un trabajador o hacer dos acciones secundarias de cuatro posibles.

Cuando elegimos la acción principal, la colocación del trabajador, deberemos hacerlo en los huecos que nos ofrece la colina y con una multitud de factores que debemos tener en cuenta.

Por un lado, los costes. Tanto fijos como variables. El coste fijo se trata básicamente de entregar una carta de un dios que tenga el mismo símbolo que muestre el lugar donde queremos colocar a nuestro aldeano (o pagar una de oro como comodín). En cambio, los costes variables se pagan en comida y dependen totalmente de dos factores. El primero depende del sector en el que se ubica nuestro alto sacerdote con respecto al sector donde queremos situar al trabajador y el segundo, de la altura de la terraza. Obviamente, cuanto más alejado de nuestro alto sacerdote y más inferior sea la terraza, más comida tendremos que pagar para colocar a nuestro trabajador.

Por otro lado, debemos tener en cuenta las tareas que queremos realizar cuando coloquemos al susodicho. Esto es importante ya que cada hueco tiene adyacente tres iconos de tareas y que son las que podremos hacer inmediatamente después de colocar al trabajador. Por tanto, la elección del lugar es importantísimo. En realidad, como norma general, solo podremos hacer una de las tres tareas, pero existen múltiples cosas que se pueden hacer para elevar el número de acciones que podemos realizar de esas tres tareas, llegando hasta las cinco acciones. Por esta razón, uno de los objetivos principales de los jugadores es intentar maximizar este número y así, en un mismo turno, poder realizar cuantas más acciones mejor.

Otro de los factores que hay que tener en cuenta cuando colocamos a un trabajador, y que afecta también al número de tareas que se podrían hacer, es justamente la profesión del meeple, es decir, su color. En este juego, hay que darse cuenta que los colores de los meeples representan profesiones y no son de los jugadores en sí. Cada uno de estos meeples proporciona beneficios específicos y se suelen conseguir cumpliendo una condición de la que debemos estar pendientes para poder cumplirla.

Dentro de todas las tareas disponibles, nos encontramos cosas como obtener recursos, construir edificios o escaleras, esculpir esculturas, comprar tapices, comerciar, entrenar o producir. Sin entrar mucho en detalle de lo que ya está explicado en la sección de cómo se juega, si que queremos recordar que todas éstas acciones, que tienen sus propias mecánicas interesantes, son las que permiten ir adquiriendo recursos, puntos u opciones para tener más cerca la victoria.

Como decíamos, los jugadores tienen dos opciones, la colocación de los trabajadores de la que acabamos de hablar y otra que consiste en elegir dos de las cuatro acciones secundarias disponibles.

Dentro de estas cuatro opciones tenemos la más importante y completa que es la de mover de posición al alto sacerdote encima de la colina. Cuando tomamos la decisión de ejecutar esta acción, debemos mover uno o dos huecos a nuestro alto sacerdote y ejecutar la acción que represente dicho hueco. Es importante indicar que aquí nos encontramos con una mecánica interesante y que nos recuerda a juegos como Puerto Rico, donde el jugador activo realiza la acción con unos beneficios pero el resto de jugadores también tienen derecho a hacer la misma acción pero con ciertas limitaciones. Así pues, dentro de estas acciones nos encontramos con: realizar una ofrenda o adorar, cuyo objetivo es avanzar por el track del templo pagando maíces o estatuas, rejuvenecer que permite obtener cartas de ejército o edificios y utilizarlos, conquistar las diferentes regiones o por último, producir.

Además, hay que tener en cuenta que, al mover al alto sacerdote, también cambiarán los costes variables de colocar ahora a los trabajadores en otros lugares, favoreciendo situarlos en otras secciones a un menor coste de lo que podíamos hacerlo antes de moverlo.

Las otras tres acciones secundarias que tenemos a nuestra disposición son rezar, entrenar ejércitos o reclutar. Acciones que parecen más sencillas por lo directas que son pero que en ciertos momentos se antojan indispensables para turnos posteriores.

Por último, en cuanto a sus mecánicas de juego, queremos destacar el acontecimiento principal que son los festivales. Primero porque una vez que se detona un festival ocurren bastantes cosas y deberemos puntuar bastantes elementos, pero también es el desencadenante del final de las eras y, sobre todo, del final de la partida. Al tercer festival, se hace recuento final y el que más puntos tiene habrá ganado la partida.

Un festival se produce cuando algún jugador roba el último trabajador de la aldea. En ese momento, el resto de jugadores tienen solo un turno más antes de que se celebre. En esencia, un festival no es más que el evento para puntuar la era que se acaba de jugar y realizar el mantenimiento para empezar con una nueva.

Como vemos, Tawantinsuyu tiene unas cuantas mecánicas y submecánicas que, a pesar de que muchas de ellas sean bastante directas y relativamente sencillas, generan en los jugadores, especialmente novicios, cierto parálisis por no saber qué hacer en los primeros turnos y cuál es la mejor forma de generar un engranaje que haga que vayas progresando y evolucionando en la partida. Hay muchísimas cosas a considerar antes de tomar una decisión y será con el paso de los turnos cuando iremos asimilando el desarrollo del juego y todo empezará a encajar en nuestra mente.

También es cierto que su curva de aprendizaje es bastante elevada y puede suceder que los jugadores con cierto grado de experiencia partan con un poco de ventaja frente a los jugadores novatos. Pero en el fondo, aunque el juego se cataloga dentro de los euros más bien duretes, no debería asustar a los jugadores que le gusten este tipo de juegos ya que, aunque no es apto para personas que se inicien en este mundo, si que hay que tener en cuenta que con el paso de las partidas quedará lejos ese pensamiento de y ¿ahora qué hago? que puede suceder la primera vez que te enfrentes a él.

Con respecto a su escalabilidad, el juego va de 2 a 4 jugadores y funciona ciertamente bien a todos sus números. Es verdad que la interacción del juego no es muy alta ya que sobre todo aparece en ciertos momentos como en la colocación de los trabajadores en los diferentes lugares del tablero y cómo este es muy grande, salvo a 4 jugadores no notaremos que afecte mucho a la jugabilidad y la interacción será más puntual o casual que buscada. Tal vez el elemento que si mantiene un cierto nivel de interacción estable es el tema de las conquistas donde el diferencial de puntos generados por las mayorías puede resultar clave según se haya desarrollado la partida.

También influye sobre este punto el tema de las escaleras y de que nuestros rivales las utilicen obteniendo nosotros así una recompensa o incluso, la lucha por llegar a la cima del templo. Es decir y en definitiva, como el juego si que tiene cierto grado de interacción pero no es excesivo, el juego se disfruta tanto a 2 como a 4 pero con las clásicas características de que a 2 el control del jugador es mayor y el entre turno mucho más corto pero que a 4 se produce más roce y más lucha por ciertas mayorías o elementos que hacen completar la experiencia de juego.

Por otro lado, la rejugabilidad podría ser uno de los puntos fuertes de Tawantinsuyu: El Imperio Inca pues, ya que aunque el tablero y su disposición inicial son prácticamente siempre la misma (solo cambia la posición del rondel de la cima) la sensación de que cada partida se va a plantear de una forma distinta aparece relativamente pronto. Para empezar porque estaremos condicionados por las cartas de los dioses que obtengamos al comienzo pero, especialmente, porque hay tantas cosas por las que optar que simplemente en intentar explorar esas vías ya vas a emplear unas cuantas partidas.

Para terminar y tras nuestro análisis, queremos decir que Tawantinsuyu: El Imperio Inca es un juego con un diseño bastante exigente que mezcla numerosas mecánicas de forma original. Entre todas ellas destaca la colocación de trabajadores pero este juego le da varias capas de profundidad. Todos los costes que hay que tener en cuenta, el aumento de acciones por adyacencia, los distintos niveles de las terrazas, la importancia de la posición, las profesiones de los trabajadores y todo el resto de capas de las diferentes mecánicas jugables con los tapices, los edificios, las conquistas, etc que junto con un buen diseño y una buena ilustración, convierten en Tawantinsuyu: El Imperio Inca en un juego muy recomendable para los jugadores más exigentes.

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Última actualización el 2021-06-24 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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