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Rey Paparajote

El malvado Rey Paparajote ha iniciado un plan de conquista mundial en el que la Región de Murcia es sólo el primer paso. Deberás impedirlo defendiendo las tierras de nuestra Región pero cuidado con el resto de jugadores, que no son de fiar.

Así se nos presenta éste juego de cartas ambientado en Murcia que ya va por su cuarta edición y que ha sido creado por Jesús GuillenAna Marco e ilustrado por Ana Marco que nos llega de la mano de la editorial Rocket Lemon Games.

Ficha

¿Cuál es su contenido?

  • 166 cartas
    – 63 cartas de criatura
    – 36 cartas especiales
    – 29 cartas de territorio
    – 5 cartas de ayuda
  • 1 reglamento

¿De qué trata?

Gracias a éste juego podremos conocer mejor la cultura y la historia de la Región de Murcia ya que el Rey Paparajote nos lleva a dicha región con su toque humorístico.

Iremos creando diferentes asentamientos, todos pertenecientes a la región murciana, pero deberemos defenderlos de la mejor manera posible de las garras del Rey Paparajote y de los ataques del resto de jugadores que querrán hacerse con ellos para sumarlos a los suyos.

¿Cómo se juega?

El objetivo de los jugadores será conseguir 4 puntos mediante la conquista de territorios.

Las cartas

Tenemos dos tipos de cartas con reversos diferentes, las rojas y las azules. Dentro de ellas tenemos tres tipologías:

  • Las cartas de criatura, de reverso rojo: Contienen diferentes criaturas que son los héroes que nos ayudarán a defender nuestros propios territorios y a atacar los de los oponentes. Podremos atacar y defender con cualquier criatura y cuando sean destruidas, irán al cementerio.
    En ellas encontramos diversos iconos como son los puntos de poder que son el valor de ataque y defensa, las recompensas que indican qué cartas recibiremos cuando vencemos en batallas y los iconos de ayuda que nos indican si podremos ayudar o no con dicha criatura en batallas de otros jugadores.
    Las criaturas tienen diferentes habilidades que ayudarán durante las batallas. Las más comunes son:
    Guardián: Podrá defender desde nuestra mano cuando otro jugador ataque alguno de nuestros territorios que no tengan defensa y a su vez podremos usarlos como criatura adicional para ayudar a otra criatura que esté en posición de defensa.
    Intimidar: En una batalla en la que haya una criatura con ésta habilidad, el jugador rival no podrá recibir ayuda ni utilizar a criaturas guardián.
    Protección: Ningún jugador podrá lanzar rayos desde su mano para beneficiar o perjudicar a criaturas que tengan ésta habilidad.
    Resistencia: Si hay empate en una batalla, algunas criaturas ganarán gracias a esta habilidad.
  • Las cartas de territorio, de reverso azul: Veremos en ellas los lugares que deberemos defender y conquistar para poder ganar la partida. Nada más robar un territorio deberemos dejarlo bocabajo en nuestra zona de la mesa, siempre se juegan ocultas y no se considera una acción. Solo estarán visibles cuando se lo conquistemos a otro jugador y lo movamos a nuestra zona. Hay territorios que otorgan puntos de victoria y otros que tienen habilidades permanentes para utilizar durante la partida.
  • Cartas especiales, de reverso azul: Nos permiten hacer acciones concretas con diversos efectos. En algunas aparece el icono de rayo que nos indica que son efectos especiales instantáneos y que podremos jugarlos durante el turno de cualquier jugador sin gastar acción. Podremos usar de golpe todos los que queramos y se aplicarán en el orden en el que se jueguen.

Preparación

Separaremos todas las cartas para crear dos mazos, el rojo y el azul y los barajaremos por separado. Después repartiremos 4 cartas de cada mazo a cada jugador y una carta de ayuda.

Dejaremos en el centro de la mesa ambos mazos bocabajo y estaremos listos para empezar.

Los jugadores verán las cartas que tienen en su mano y bajarán a su zona de juego los territorios que tengan en ella, bocabajo. Si quieren, podrán defenderlos con una carta de criatura, dejándola superpuesta sobre cada uno de ellos.

El jugador inicial será el que menos territorios tenga sobre la mesa y si hay empate, empezará el que haya comido más recientemente un paparajote.

En el caso de que ninguno de los jugadores haya recibido territorios en el reparto de cartas inicial, barajaremos los mazos otra vez y volveremos a repartir. Si un jugador ya empieza con 4 territorios, tengan o no puntos en ellos, no se volverán a repartir las cartas porque todavía no habría ganado ya que será otro jugador el que de comienzo a la partida.

La partida

Las fases de cada turno de un jugador son las siguientes:

Robar una carta: Robaremos una carta de uno de los dos mazos. Si es un territorio tendremos que bajarlo boca abajo a la mesa y de lo contrario nos la quedaremos en la mano.

Acción: Podremos hacer una de estas dos acciones: jugar una carta de criatura para atacar un territorio de otro jugador o jugar una carta especial.

Si decidimos atacar el territorio de otro jugador deberemos indicar qué territorio atacamos y dejar la carta de criatura que lo hace, bocarriba. Pueden darse dos situaciones:

  • Si el territorio no está defendido, el jugador atacante lo conquistará a no ser que el defensor pueda jugar cartas de su mano para defenderlo.
  • Si el territorio está defendido por una criatura, se librará una batalla. Puede que la criatura defensora esté bocabajo porque nunca haya defendido ese territorio o ya se vea la carta porque haya sido atacada previamente.
    Deberemos comparar los puntos de poder de ambas criaturas y ganará la partida la criatura que más puntos de poder murcianico posea.
    Si el que más tiene es la criatura defensora, las cosas seguirán igual y el atacante irá al descarte pero si el atacante es el que más valor de poder tiene, habrá conquistado ese territorio y ambas criaturas irán al cementerio. Cogerá ese territorio para ponerlo en su zona de juego bocarriba y si tiene alguna habilidad, la cumplirá.
    Deberemos ver las recompensas que otorga la criatura destruida para conseguir su valor. Tenemos 3 símbolos (rojo, azul y gris) que nos dirán que podemos robar una carta de los mazos rojo, azul o del que queramos, respectivamente. Hay que mencionar que, durante una batalla, los jugadores que no la están librando también podrán participar en ella ayudando o bien a la defensa o bien al ataque.
    Podremos utilizar cartas de nuestra mano para apoyar a uno de los dos bandos y se sumarán los puntos de poder, su habilidad y sus recompensas a la criatura inicial. Esa criatura que ayuda también irá al descarte y si se gana la batalla, será el que se lleve todas las recompensas. No estamos obligados a aceptar ayuda de otros durante una batalla y podremos elegir quién nos la brinda en caso de que tengamos varios candidatos.

Defensa: Jugaremos criaturas de nuestra mano para dejarlas bocabajo frente a nuestros territorios para poder defenderlos. Podremos bajar tantas criaturas como territorios tengamos sin defensa. Esas criaturas ya no podrán dejar de defender y volver a nuestra mano pero si podremos moverlas de un territorio a otro.
Si ya tuvieras todos los territorios defendidos pero quieren cambiar de criaturas, puedes mandarlas al cementerio (descarte) y colocar otra criatura de tu mano en su lugar.

Limosna: Si no has jugado cartas durante la fase de acción, podrás robar otra carta de cualquiera de los dos mazos. No podrás cambiar acciones extra de otras cartas por limosna.
Si en esta fase, al robar, consigues el cuarto punto que necesitarías para ganar la partida, no ganarás hasta tu próximo turno.
Habrá terminado el turno del jugador y no podremos tener más de 8 cartas en la mano en ese momento. Si tenemos más, deberemos descartarlas.

Seguiremos jugando turnos hasta que se detone el final de partida.

Fin de la partida

El primer jugador que consiga llegar a tener 4 puntos de victoria conquistando, robando del mazo o usando cartas especiales, habrá ganado la partida.

Si conseguimos nuestro cuarto punto robando limosna o en el turno de otro jugador, deberemos esperar a que sea nuestro turno para declararnos vencedores.

¿Cuál es nuestra valoración?

Rey Paparajote es un juego de mesa sencillo que nos propone un reto muy nacional: deberemos luchar por conquistar territorios murcianos y nuestro objetivo será intentar mantener nuestros lugares y defenderlos de los ataques de los demás jugadores mientras nosotros aprovechamos para atacarles también a ver si conseguimos arrebatarles los suyos.

Para entrar en materia y por si alguien no sabe que son los paparajotes, deciros que son un postre típico de Murcia que se ha convertido en un emblema para la Región. Consiste en hojas de limonero recubiertas de una masa de harina y huevo que se fríe y sobre la que después se espolvorea azúcar y canela. Tras una breve pausa culinaria, sigamos con el juego.

Encontramos éste juego en una caja pequeña, del tamaño de la mano que, sobre fondo blanco, nos presenta a todo color a algunos de sus inquilinos como son La huertanica, una de las tortugas moras ninja, un paparajote espía, a Antonete Gálvez y como no, al Rey Paparajote. Apariencia sencilla e ilustraciones llamativas y bien definidas con todo lujo de detalles que nos llaman la atención a primera vista.

Lo bueno es que para divertirnos con éste juego solamente necesitamos cartas. Tenemos varios tipos de cartas y multitud de cada una de ellas en un tamaño más que adecuado y un gramaje perfecto. Sus reversos son sencillos y cuando vemos sus anversos vamos descubriendo la variedad de contenido que dichas cartas nos proporcionan.

Como podéis imaginar, tiene completa dependencia del idioma porque sus cartas contienen textos que están en castellano por lo que es algo que debemos tener en cuenta.

Nos ha gustado mucho su rápida y sencilla preparación ya que tras mezclar los mazos y repartir las cartas, ya tendremos todo listo para poder comenzar nuestra partida.

Gracias a sus símbolos claros e intuitivos, la mecánica de juego es fácil de interiorizar y tras tener claro que nuestro objetivo es conseguir 4 territorios que nos otorguen 4 puntos, podremos ponernos manos a la obra. No debemos preocuparnos de cómo hemos obtenido los cuatro puntos de victoria para ganar siempre que los consigamos. Además tendremos a mano una carta de ayuda que viene muy bien sobre todo en las primeras partidas.

Al principio, algunos tendremos territorios en nuestra zona de juego, siempre bocabajo, que podremos decidir si defender de primeras o no dejando alguna criatura, también bocabajo, sobre ellos. Nos parece una genial idea que se empiece con las cartas ocultas aunque hayan sido bajadas a la mesa porque de ese modo, nadie sabe qué tienen los demás. En muchos juegos se enseña lo que se deja sobre la mesa pero en ésta ocasión es todo lo contrario, lo que hace que podamos jugar al despiste y que en realidad nadie sepa si el territorio que tenemos en la mesa concede puntos, si lo defendemos porque es bueno y por lo tanto será digno de ser atacado o si por lo contrario, nos estamos marcando un gran farol y engañamos sin piedad a todos los demás jugadores.

Se irá produciendo un toma y daca de ataques a territorios vecinos que pueden acabar bien o no. Todo dependerá de la criatura que tenemos defendiendo y su poder y también de si el atacante tiene una criatura que le supera con creces y no habrá nada que hacer contra eso.

Lo bueno es que siempre podemos encontrar ayuda vecina, porque otros oponentes que no estén librando la batalla pueden ofrecerse para ayudar a cualquiera de los dos bandos. Muchas veces esta ayuda tendrá un doble interés, no todo se hace por amor al arte y es que, si la batalla la gana el bando que ha recibido ayuda, ese que ha aparecido después para tender su mano será el que se quede con el territorio.

Seremos nosotros los que decidiremos si aceptar o no esa ayuda que se nos ofrece porque quizá, si sumamos poder para vencer, nos interese que el territorio se lo quede el nuevo luchador porque sino, el otro ganaría la partida en ese preciso momento. Hay que saber valorar cada situación y no cerrarnos a ninguna posibilidad.

Sobre si es bueno ponernos a atacar territorios siempre que sea posible o si es mejor robar cartas de los mazos para tener más variedad y poder elegir entre todas ellas para al acabar nuestro turno solo tener 8 cartas en la mano, eso ya depende de cada uno. Habrá que ir viendo qué estrategia es la mejor a seguir en cada momento o en cada partida también viendo como se comportan nuestros oponentes. El pique está servido en las partidas de Rey Paparajote.

Habrá que estar bien atentos a lo que sucede sobre la mesa porque en un instante todo puede cambiar y darse la vuelta a la partida. Habrá cartas especiales que otorguen acciones que hagan que un jugador concreto se alce con la victoria. ¡No hay que bajar la guardia!

La escalabilidad en éste juego es buena y tras probarlo a todos los números posibles de jugadores, creemos que las partidas a 4 y 5 personas son las mejores. Las partidas a 3 no funcionan mal pero quizá haya algo más de moderación a la hora de jugar nuestras cartas y brilla menos que si aumentamos el número de oponentes. Hay que mencionar que bien es cierto que no permite jugarlo a dos jugadores ya que, como habréis visto, la mecánica de juego sería un poco simple, siempre sabríamos que las batallas se librarían entre nosotros y no estaría disponible por ejemplo la opción de ayudar en batallas ajenas.

Como podréis intuir, en éste juego de mesa la interacción es bastante elevada. Ataques constantes, cambios de cartas de un lado de la mesa a otro y las famosas ayudas en batalla, hacen que estemos todo el rato interactuando con el resto de jugadores.

Es super rejugable porque tenemos muchas cartas de cada tipo y podremos hacer cientos de combinaciones porque el azar está siempre presente según robamos cartas. Además de sus grandes posibilidades de combinar elementos, la editorial Rocket Lemon Games ha sacado una expansiónRey Paparajote y la Picaza del Destino, en la que contamos con 60 nuevas cartas que se añadirán al juego base para tener más criaturas que atacarán y defenderán nuevos territorios en la Región de Murcia además de una nueva tipología llamadas cartas legendarias.

Para resumir, estamos ante un juego de partidas dinámicas, turnos rápidos y sencillos, apto para toda la familia. Aprenderemos cosas sobre la Región de Murcia mientras competimos entre nosotros para conseguir obtener los territorios que otorguen puntos y nuestras criaturas serán las mejores aliadas para conseguirlo.

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Última actualización el 2021-10-15 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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