Menú Cerrar

Luna Capital

Puede que la inversión sea astronómica, pero para convertirse en la empresa patrocinadora del primer asentamiento lunar que consigue la capitalidad del satélite más seductor de la galaxia hay que correr riesgos y pensar a lo grande. Buscamos a gente con agallas que quiera vivir en la ciudad que sin duda se convertirá en la primera potencia de la Luna… Claro que para ello primero será necesario ayudar a construirla.

Estamos en el año 1977 y ya está aquí el futuro que vislumbraba la ciencia ficción. Inscripciones e información en el interior. Asegúrate de conseguir las mejores concesiones y los proyectos más jugosos. Diseña bien tu asentamiento y asegúrate de que tu empresa patrocinadora quede por delante en la construcción de Luna Capital.

Así se presenta éste juego que ha sido creado por José Ramón Palacios, ilustrado por Albert Monteys y editado por Devir.

Ficha

  • Número de jugadores: de 1 a 4
  • Edad Mínima: 8 años
  • Duración: 45 minutos
  • Interacción: Competitivo y solitario
  • Mecánicas: Card DraftingTile Placement
  • Versiones: No
  • Expansiones: No
  • Editor: Devir
  • Año de publicación: 2021

¿Cuál es su contenido?

  • 1 tablero a doble cara (1 cara para el modo solitario)
  • 92 cartas
    • 68  de planos de construcción
    • 24  de concesiones
      • 15 a corto plazo
      • 9 a largo plazo
  • 1 dispensador de cartas
  • 4 tarjetas de patrocinado
  • 24 fichas
    • 8 de robots selenita
    • 4 de redistribución logística
    • 12 identificativas (3 para cada jugador)
  • 1 torre de proyectos
  • 2 marcadores
    • 1 de última remesa
    • 1 de jugador inicial
  • 165 losetas de proyectos
    • 55 de Fase A
    • 55  de Fase B
    • 55  de Fase C
  • 1 bloc de puntuación
  • 1 reglamento

¿De qué trata?

En Luna Capital, los jugadores representan a distintas empresas y organizaciones que han desplazado a la Luna a un montón de colonos con la intención de ser los primeros en construir un asentamiento viable y próspero para que se convierta en la capital.

Los jugadores, durante 12 rondas, deberán construir las instalaciones imprescindibles para los colonos accediendo a los planos de construcción y a los mejores proyectos.

Al final de la partida, el Organismo Sancionador Lunar otorgará la capitalidad del satélite a aquel asentamiento que más puntos haya conseguido.

¿Cómo se juega?

Conceptos básicos

Asentamiento

Durante la partida, los jugadores crearán su asentamiento colocando cartas de planos de construcción en su zona de juego. Estas cartas contienen cuadrantes sobre los que se colocarán las losetas de proyecto.

Losetas de proyecto

Las losetas de proyecto representan las diferentes construcciones que se pueden realizar y se dividen en distintas categorías:

  • Sistemas vitales:
    • Colectores y condensadores: Permiten la subsistencia en la Luna.
      • Colectores de hidrógeno
      • Colectores de oxígeno
      • Condensador de agua
    • Invernaderos: Alimentan a los colonos.
      • Manzanas
      • Peras
      • Limones
      • Variado
  • Construcciones: Necesarias para alojar a los colonos y comunicarse con la Tierra.
    • Módulos habitables
    • Complejos residenciales
    • Pistas de alunizaje
  • Oficinas de ventas: Las inmobiliarias de la Luna.
  • Demolición: Permite derruir alguna de las losetas de proyecto y que se pueda volver a construir encima.
  • Robots selenitas: Estos robots permiten saltarse la regla de colocar en orden ascendente las cartas de planos de construcción ya que pueden ser colocados tapando el número de la carta.
  • Meteoritos: No son útiles para la construcción pero quién más tenga al final de la partida le dará puntos extra.
  • Redistribución logística: Las fichas que se consiguen cuando el jugador coloca esta loseta de proyecto permiten que en algún turno posterior el jugador pueda intercambiar dos losetas de los lotes disponibles antes de hacer su elección de cuál quedarse.

Preparación

Para preparar una partida de Luna Capital debemos seguir los siguientes pasos:

  1. Separad las cartas de planos de construcción de las cartas de concesiones. Estas últimas, a su vez, separadlas en las que son a corto plazo y las que son a largo plazo.
  2. Barajad los tres mazos por separado.
  3. Cada jugador debe elegir una de las tarjetas de patrocinador y coger los tres meeples correspondientes.
  4. Repartid a cada jugador 3 cartas de planos de construcción.
  5. Colocad el tablero por el lado con cuatro espacios en la fila de cartas del tablero y colocad una carta del mazo de planos de construcción boca arriba en cada uno de los cuatro espacios disponibles, dejando el resto del mazo de construcción en el dispensador a un lado del tablero.
  6. Colocad el marcador de última remesa sobre la carta más cercana al mazo de planos de construcción.
  7. Sacad al azar una carta de concesiones a largo plazo y dos cartas de concesiones a corto plazo y dejadlas sobre la fila de cartas de planos, a la vista de todo el mundo.
  8. Los meeples de robot selenitas y las fichas de redistribución dejadlas en la reserva, al alcance de todo el mundo.
  9. Separad las losetas de proyectos según la fase (A, B y C) indicada en el reverso. Teniendo en cuenta el número de jugadores, devolved a la caja las losetas con un número de puntos igual o superior a dicho número.
  10. Mezclad las losetas de cada fase por separado y colocad al azar una de las losetas de la fase A boca arriba debajo de cada una de las cuatro cartas de planos desplegadas y colocad el resto de las losetas de la fase A boca abajo en la torre de proyectos.
  11. Elegid al azar al jugador inicial y entregadle su marcador.
  12. Para terminar, empezando por el último jugador y en orden inverso del turno, los jugadores tienen opción de intercambiar una carta de su mano con una de las 4 expuestas.

Desarrollo

La partida se desarrolla en 3 fases de 4 rondas cada una y en cada ronda, cada jugador juega un turno. Por tanto, todos los jugadores habrán realizado 12 turnos antes de acabar la partida.

Durante su turno, el jugador deberá hacer las tres siguientes acciones en orden:

  1. Escoger uno de los 4 conjuntos compuestos por una carta de planos de construcción y la(s) loseta(s) de debajo. Para ello, el jugador deberá robar la carta poniéndola en su mano y dejará las losetas delante de él. En el caso de que opte por el conjunto que tiene el marcador de última reserva, deberá deshacerse previamente de una de las cartas de su mano y que colocará en el fondo del mazo.
  2. Jugar una de las cartas de planos de construcción que tiene en la mano y ponerla en su zona de juego cumpliendo las siguientes 4 condiciones:
    • La carta no se puede girar, ni cubrir ninguna otra carta con ella y el número de la carta debe verse en la esquina superior izquierda.
    • A partir de la segunda carta, debe colocarse ortogonalmente adyacente (arriba, abajo, a izquierda o a derecha) a alguna de las cartas de planos de construcción dispuestas en rondas anteriores.
    • El máximo número de filas que pueden formar las cartas es 3, pero la longitud de cada fila no está restringida pudiendo tener distintas longitudes.
    • Las cartas de planos de construcción están numeradas del 1 al 10. En cada fila, los números de las cartas deben ser ascendentes de izquierda a derecha, y sin repetir el valor. Si no se puede poner ninguna carta cumpliendo esta condición, deberá ponerse una de las cartas de la mano boca abajo (cumpliendo las condiciones 1, 2 y 3). Al no tener un número visible, no se tendrá en cuenta en este aspecto, ni se podrá colocar ninguna loseta de proyecto encima.
  3. Poner la (o las) loseta(s) de proyecto que acaba de conseguir en uno de los cuadrantes libres de una de sus cartas del asentamiento.
    • Algunas cartas de plano de construcción cuentan con proyectos ya construidos de antemano y algunos de sus cuadrantes serán más extensos pero igualmente los jugadores solo podrán colocar una sola loseta de proyecto en ellos.
    • En el caso de que algún jugador utilice alguna de las losetas de proyecto que otorguen los meeples de robot selenitas o las fichas de redistribución logística, estas fichas las colocarán sobre su tarjeta de patrocinador hasta que el jugador decida hacer uso de ellas.

Una vez que el jugador ha realizado estas acciones, se sacará una nueva carta del mazo, a la que se adjuntarán nuevas losetas, tantas como el número de la ronda en curso (1, 2, 3 o 4) y se colocarán en el espacio que se acaba de desalojar en el último turno desplazando, además, el marcador de última remesa a esta posición.

A continuación, se pasa el turno al siguiente jugador en el sentido de las agujas del reloj.

Cuando el turno vuelva al jugador que tiene el marcador de jugador inicial, antes de empezar el turno se añadirá una loseta más a cada conjunto de carta + loseta(s). De este modo, en la primera ronda habrá una 1 loseta de proyecto debajo de cada carta de plano de construcción, al iniciar la segunda ronda habrá 2, en la tercera 3 y al iniciar la cuarta, cada lote tendrá un plano de construcción y 4 losetas de proyecto.

La fase termina al finalizar la cuarta ronda.

Las concesiones

Al final de cada fase, justo antes de que el jugador inicial juegue un nuevo turno, se comprueba si algún jugador cumple las condiciones de alguna de las concesiones expuestas y que queden disponibles.

Todos los jugadores que cumplan las condiciones indicadas en una o varias de las cartas de concesiones que no tengan fichas identificativas encima, colocarán una de sus fichas sobre cada una de las concesiones que cumplan. Es posible que varios jugadores coloquen sus fichas sobre la misma concesión, pero solo si lo hacen al final de la misma fase. En cuanto una concesión tenga como mínimo una ficha identificativa encima, dejará de estar disponible para los demás jugadores durante el resto de la partida.

Al final de la partida, estas concesiones otorgarán los correspondientes puntos a los jugadores que las hayan conseguido y tengan uno de sus meeples.

Mantenimiento al final de cada fase

Una vez jugadas las 4 rondas de una fase, se inicia la siguiente.

En ese momento:

  • Las cartas de plano de construcción expuestas se conservan.
  • Se retiran las losetas de proyecto sobrantes de la torre y las que hay sobre el tablero, y se devuelven a la caja.
  • Se cogen las losetas de proyecto correspondientes a la siguiente fase del juego y se pone una al azar debajo de cada carta y se coloca el resto en la torre de losetas.
  • El marcador de jugador inicial pasa al siguiente jugador.

Fin de la partida

El juego finaliza cuando se termine la tercera y última fase del juego. En ese momento se contabilizan todos los puntos de victoria y el jugador que más tenga será el ganador de la partida. En caso de empate, gana quien tenga menos andamios lunares visibles en sus cartas de planos de construcción

Los puntos se otorgan en función de los siguientes conceptos:

  • Sistemas vitales: Se comprueba cuál es la mayor extensión  de los cuatro tipos de sistemas vitales instalados en el asentamiento (colectores de hidrógeno, colectores de oxígeno, condensadores de agua y los invernaderos) que este colocados adyacentes ortogonalmente y se dan puntos en función de su tamaño:
    • 1: 1 punto
    • 2: 3 puntos
    • 3: 6 puntos
    • 4: 10 puntos
    • 5: 15 puntos
    • 6: 20 puntos
    • 7: 25 puntos
    • 8: 30 puntos
    • 9: 35 puntos
    • 10: 40 puntos
  • Invernaderos: Independientemente de la puntuación de los sistemas vitales, los invernaderos también generan puntos por sí mismos. Los jugadores obtendrán 5/12/22 por tener 1/2/3 conjuntos de invernaderos con 3 frutas distintas (peras , manzanas y limones). Los conjuntos no tienen por qué estar adyacentes.
  • Meteoritos: Se comprueba quién ha acumulado más meteoritos en su asentamiento y se obtienen puntos según el número de jugadores: (En caso de empate, se suman los puntos y se reparten entre los jugadores)
    • 2 jugadores: 10 para el primero.
    • 3 jugadores: 10 para el primero y 2 para el segundo.
    • 4 jugadores: 10 para el primero, 5 para el segundo y 2 para el tercero.
  • Oficinas de ventas: 2 puntos por cada oficina de ventas en el asentamiento del jugador.
  • Construcciones: Se puntúan las construcciones según las condiciones indicadas en cada una:
    • Los mod-habs otorgan 2 por cada loseta del tipo indicado que se encuentre en cualquiera de las 8 posiciones de alrededor (10, si el cuadrante sobre el que se encuentra el mod-hab es doble).
    • Los complejos residenciales otorgan 1 por cada loseta del tipo indicado que se encuentre en cualquier lugar del asentamiento del jugador.
  • Cartas en la mano: 3 por cada carta de planos de construcción que le quede en mano.
  • Concesiones: Se suman los puntos de las concesiones cumplidas por cada jugador.

Modo solitario

En este modo, el jugador deberá enfrentarse a la mega corporación Harrington & Sons que ha enviado un autómata muy eficaz a la Luna.

La preparación de la partida se hace de la misma forma que para dos jugadores salvo por los siguientes cambios:

  • Se usa el otro lado del tablero.
  • Reparte boca arriba 3 cartas de planos a cada competidor (a ti y al autómata). Si quieres puedes intercambiar sus tres por tus tres. Devuelve las cartas del autómata al fondo del mazo.
  • Elimina de la partida la concesión a largo plazo número 1: Tener menos filas de cartas que otro jugador.
  • El autómata no tendrá tarjeta de patrocinador, ni fichas identificativas ni ningún tipo de loseta especial.

Durante la partida, serás el jugador inicial en todas las rondas y juega el turno de forma normal.

Antes de reponer los planos de construcción y la loseta o losetas, será el turno del autómata. En su turno, elegirá el conjunto de carta y loseta que no tiene el marcador de última remesa, o el más alejado del dispensador de cartas de planos de construcción. Reserva a un lado la carta de plano de construcción y la loseta o losetas asociadas elegidas por el autómata. El autómata no necesita colocar los planos ni las losetas. Simplemente apila sus cartas y losetas agrupadas por tipo, para facilitar posteriormente el cálculo de la puntuación.

Tras su turno, repón normalmente las cartas y losetas (sin olvidar colocar el marcador de última remesa) para el siguiente turno.

Tras jugar las 3 fases, se calcula la puntuación.

Cuenta tus puntos de forma normal, con estos cambios:

  • Las concesiones a corto plazo puntúan en su totalidad si se consiguen completar en la fase A, valen la mitad si se consiguen en la fase B y no valen nada si se consiguen en la fase C.
  • Las concesiones a largo plazo puntúan en su totalidad si se consiguen completar en la fase A o B, y valen la mitad si se consiguen en la fase C.

Para calcular la puntuación del autómata se tendrán en cuenta tanto las losetas como los proyectos impresos en sus cartas de plano:

  • Sistemas vitales: puntuar todas las losetas y los proyectos de las cartas como si estuviesen todos ortogonalmente adyacentes.
  • Invernaderos: puntuar normalmente.
  • Oficinas de ventas: puntuar normalmente.
  • Construcciones (mod-habs y complejos): cada construcción de este tipo le otorga 5.
  • Meteoritos: puntuar normalmente.
  • Cartas en mano: puntuar como si tuviese las 3 cartas del reparto inicial, es decir: 9 puntos.
  • Concesiones: siempre cumple las concesiones y las puntúa en su totalidad.
  • Losetas especiales: (demolición, redistribución logística, pista de alunizaje ) 2 cada una.

Quien más puntos haya sumando será el vencedor. En caso de empate, gana el autómata de Harrington & Sons.

¿Cuál es nuestra valoración?

Luna Capital llega de la mano de Devir para hacer realidad el sueño de todo amante de la ciencia ficción y que seguramente ocurrirá dentro de algunas generaciones y no es otro que colonizar la Luna. De hecho, ni siquiera se trata solo de colonizarla si no de crear lo que será la capital de nuestro satélite.

El juego no nos sitúa en el futuro, sino en 1977 y el proyecto para construir las ciudades está en marcha. Las empresas más ambiciosas han decidido patrocinar equipos de científicos, constructores y publicistas con el gran objetivo de construir, como indica el nombre del juego de mesa, la capital de la Luna.

Con respecto a su estética y componentes debemos decir que las producciones de Devir siempre están a la altura y con Luna Capital siguen confirmando que muy pocas editoriales son las que pueden jugar en su liga.

En este caso no solo cuenta con unas losetas, unas cartas y unas fichas de grandes calidades sino que, además, cuenta con diferentes troqueles de cartón para construir su propia cuna para almacenar los componentes, un dispensador de cartas y la joya de la corona: un troquel para fabricar su propio cohete espacial que hará las veces de dispensador de losetas en la partida. No solo queda bien artísticamente sino que son elementos que ayudan a la preparación de la partida y al desarrollo del juego.

Una portada especialmente bonita y tematizada en una caja que han querido aprovechar muy bien los espacios porque no cabe un ápice de aire. Una maravilla a la que se suma el trabajo de las ilustraciones en las losetas y en las cartas que se encuentran a un gran nivel. Todas llenas de detalles, muy bien ambientadas y con una iconografía que, aunque es un pelín pequeña para nuestro gusto, es sumamente útil y práctica.

A la hora de jugar nos damos cuenta como hay dos grandes mecánicas que destacan y caracterizan a Luna Capital. Por un lado tenemos el draft de cartas y por otro lado la colocación de losetas. No son dos mecánicas muy originales porque son de las que más conocemos todos los aficionados a los juegos de mesa, pero Luna Capital las implementa y engrana perfectamente y vamos a ver el por qué.

En esencia, el objetivo del juego es crear el mejor asentamiento lunar posible. Para ello, los jugadores, tenemos dos elementos clave. Por un lado, las cartas de planos de construcción que sirven para crear nuestro asentamiento y, por el otro lado, las losetas de proyectos, que representan las diferentes construcciones que podemos edificar en él.

El draft de cartas aparece porque, en nuestro turno, la primera acción que debemos hacer es decidir qué carta de plano de construcción vamos a coger de las cuatro disponibles que tenemos en el mercado común. Además, cuando elegimos carta, también nos llevaremos todas las losetas que tiene asociada dicha carta.

Por tanto, esta elección es sumamente importante porque una vez elegida la carta y las losetas que la acompañan, deberemos jugar una de las cartas que tenemos ahora en la mano y, además, colocar todas las losetas que hayamos cogido. Obviamente, la mayor parte de la chicha del juego se encuentra aquí, es decir, es en este preciso momento del turno cuando deberemos pensar muy bien dónde queremos colocar la carta en nuestro asentamiento y dónde vamos a poner las losetas. Y aquí es donde aparece la segunda mecánica principal del juego.

No solo la colocación de la carta tiene unas normas que debemos respetar y son muy importantes a la hora de planificar nuestro asentamiento (deben disponerse en orden ascendente y en un máximo de tres filas), sino que la colocación de las losetas es fundamental ya que la mayor parte de la puntuación final de los jugadores depende totalmente de dicha colocación. Esto es debido a que las losetas de proyecto se agrupan en categorías y cada una de ellas puntúa en función de cómo estén dispuestas dentro del área personal de cada jugador.

Al final de la partida, quién haya sido capaz de aprovechar mejor la colocación de las losetas y la disposición de las cartas, se convertirá en el ganador de Luna Capital.

Uno de los detalles que hay que resaltar del desarrollo del juego es que las partidas se dividen en tres fases y cada fase en cuatro rondas. A medida que avanzan las rondas dentro de una fase, la cantidad de losetas que se encuentran en cada pack a la hora de elegir una carta es creciente. Por ejemplo, en la cuarta ronda, al coger una carta, nos llevaremos consigo las cuatro losetas que se encuentran con ella. Este aumento hace más complejo aún si cabe su colocación y habrá momentos que sintamos que nos sobrarán losetas y tendremos que saber minimizar daños y no romper combinaciones por el camino.

Además, la división de la partida en tres fases tiene una intención muy bien pensada. No solo para dividir y estructurar bien la partida, sino porque las losetas están también dividas según la fase y esto hará que nos encontremos con elementos más interesantes en una o en otra en función del desarrollo que tenga nuestro asentamiento.

Con respecto a la escalabilidad debemos decir que estamos ante un juego en el que apenas hay interacción entre jugadores. No se llega a convertir en el típico juego multisolitario porque sí que hay ciertos elementos de colisión.

Por un lado tenemos el mercado común de las cartas, donde los jugadores podrán elegir, a veces, en función de los intereses de otros jugadores. Por otro lado, tenemos los objetivos de puntuación, las llamadas concesiones, por las que tendremos que luchar contra nuestros rivales para ver quiénes las consiguen antes. Y por último, tenemos la lucha que existe por ver quién es el jugador con más meteoritos en su asentamiento que otorgarán puntos extra.

Por esta escasa interacción de los jugadores, el juego funciona perfectamente bien a cualquiera de sus números, siendo estos de 2 a 4. Además, el número de losetas de proyectos que vamos a utilizar en la partida varía en función del número de jugadores por lo que se adapta perfectamente a las necesidades que puedan tener durante la construcción de sus asentamientos. Es cierto que a más jugadores, la rotación de las cartas y losetas será mayor, abriendo el abanico de posibilidades y la rivalidad entre jugadores. Por tanto, es un juego que se disfruta perfectamente sea cual sea el número de jugadores.

Además, aunque el principal aliciente del juego es el modo competitivo, Luna Capital incorpora también un modo solitario en el que nos enfrentaremos a un autómata que tendrá automatizada la elección de sus packs y que puntuará de forma distinta. Una experiencia muy agradable para aquellos jugadores que disfrutan de los juegos de mesa en solitario y con cierta exigencia.

Otro de los aspectos de los que debemos hablar es de su rejugabilidad. A pesar de que es un juego que en su desarrollo no varía entre partidas, el azar de las concesiones y, sobre todo, el azar de las combinaciones de cartas y losetas que tenemos que ir eligiendo hace que cada partida sea un nuevo reto.

Es cierto que existe una curva importante de aprendizaje, sobre todo al principio, donde a medida que vamos jugando, iremos viendo cómo encajar mejor los elementos en nuestro asentamiento para maximizar nuestra puntuación al final de la partida. Por este motivo, cada vez que terminamos de jugar tenemos esa sensación de querer probar una nueva partida para intentar hacerlo mejor. Y esa necesidad hace que el juego gane enteros y se califique como un juego altamente rejugable.

Por todo lo que hemos visto y para concluir, queremos decir que con Luna Capital estamos ante otro acierto de Devir. Un juego con unas reglas sencillas, unas mecánicas conocidas muy bien implementadas y una buena ensalada de puntos que nos permitirán disfrutar de una producción muy atractiva y que nos exigirá un poco más de lo que podamos pensar en un principio por culpa de la planificación que debemos realizar en nuestro asentamiento.

Así que, sin lugar a dudas, Luna Capital tiene muy buenas condiciones para convertirse en un superventas ya que consigue agradar a todo el mundo, jugones y no tan jugones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *