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Karekare

Karekare , un juego de colocación de losetas y gestión de recursos de producción propia de Devir es un juego que acabará ganándose un lugar privilegiado en vuestra estantería ya que es fácil de jugar y muy bonito visualmente.

Sus autores son Gustavo Mariano y Muntsa Corbella, quienes han sabido darle forma de una manera muy acertada al tema de las civilizaciones que buscan su lugar en esta preciosa playa que da nombre al juego. Las ilustraciones han sido creadas por Óscar Martín Miguel S. Babiano.

Ficha

  • Número de jugadores: 2 a 4
  • Edad Mínima: 10 años
  • Duración: 45 minutos
  • Interacción: Competitivo
  • Mecánicas: Hand Management, Tile Placement
  • Versiones: No
  • Expansiones: No
  • Editor: Devir
  • Año de publicación: 2019

¿Cuál es su contenido?

  • 70 losetas de terreno
    • 15 colinas
    • 17 cultivos
    • 18 aguas
    • 20 bosques
  • 30 fichas de leña
  • 30 fichas de boniato
  • 1 panel de control de honor
  • 24 fichas de multiplicador (x5) de leña y boniato
  • 4 tarjetas de resumen de reglas
  • 4 fichas de puntuación de honor
  • 24 canoas
  • 24 chozas
  • 16 indicadores de cultivo de boniato
  • 1 loseta de primer jugador
  • 1 reglamento

¿De qué trata?

Bienvenidos a la hermosa playa de Karekare  en el archipiélago de Aotearoa. Un fantástico lugar que ofrece grandes posibilidades para desarrollar una nueva civilización, pero debemos saber que no somos los únicos que nos hemos dado cuenta de ello.

En éste juego de colocación de losetas y gestión de recursos, deberemos haceros con el control del territorio y cuatro tribus de lo más variopintas harán todo lo posible por conseguir los mejores territorios, acumular recursos y de paso reforzar su honor. ¡Convierte a tu tribu en la más importante de la isla!

¿Cómo se juega?

Preparación

Cada jugador debe elegir una tribu y coger todas las piezas de su color y la tarjeta de resumen de reglas.  Dejaremos todo este material delante nuestro a modo de reserva personal: las chozas, la ficha de puntuación de honor, los indicadores para los cultivos y las canoas, así como tres fichas de leña y una de boniato.

Crearemos una reserva común con el resto de fichas de leña y de boniato a un lado. Estos recursos se consideran ilimitados y en cualquier momento podremos cambiar la leña y los boniatos por las fichas ×5.

Colocaremos el panel de control de honor a un lado y pondremos las fichas de honor de cada jugador en el 0.

Elegiremos al azar al jugador inicial y éste cogerá la loseta de primer jugador.

Después de todo esto, mezclaremos bien las losetas de terreno todas boca abajo cogeremos tres al azar. Éstas estarán boca arriba en forma de triángulo, todas adyacentes entre sí. Este será el terreno inicial en el que empezaremos la exploración.

Las 2 losetas de la mano inicial de cada jugador se cogerán de la siguiente manera: cogemos una cantidad de losetas igual al doble del número de jugadores de la partida (4, 6 u 8 losetas para partidas de 2, 3 o 4 jugadores) y las colocamos boca arriba sobre la mesa. El jugador inicial elige una de estas losetas y, siguiendo en sentido horario, los demás jugadores hacen lo mismo; luego, empezando por el último y en sentido contrario, cada uno de los jugadores toma una segunda loseta.

Con las losetas sobrantes, crearemos tres pilas boca abajo y las dejamos a un lado al alcance de todos los jugadores. Así, dependiendo del número de jugadores, cada una de estas pilas tendrá 8, 12 o 16 losetas (en partidas de 2, 3 o 4 jugadores, respectivamente).

Las losetas sobrantes se meten de nuevo en la caja ya que no las utilizaremos durante la partida.

La partida

Una partida de Karekare estará compuesta de tres eras, cada una de las cuales representa aproximadamente un siglo. En cada una de estas eras, las distintas tribus se irán asentando por el territorio usando las losetas de una de las tres pilas.

Al inicio de cada era, cogeremos una de las pilas de losetas y dejaremos al descubierto dos losetas disponibles a modo de mercado.

Empezará el jugador inicial, jugará su turno y después le tocará al jugador de su izquierda.

En nuestro turno colocaremos sobre la mesa una de las dos losetas que tendremos en la mano, poniéndola adyacente a una o más de las que ya están colocadas.

Realizaremos las acciones correspondientes que explicamos en el apartado de acciones y para terminar nuestro turno, cogeremos una loseta de las disponibles en el mercado o de la parte superior de la pila, para volver a tener dos en la mano.

Acto seguido, le tocará al siguiente jugador de manera que iremos colocando losetas en el terreno central, renovando las losetas del mercado según las robamos y llegará un momento en que se terminen y finalice la era en curso.

Ejecutar las acciones

Al colocar una loseta, podremos realizar una o más acciones, dependiendo de las losetas adyacentes a la que acabamos de colocar y podremos elegir el orden en el que ejecutarlas. No es obligatorio realizar todas las posibles acciones.

Acciones

Si colocamos una loseta de BOSQUE adyacente a:

  • Bosque: cogeremos 2 fichas de leña de la reserva común para añadirlas a nuestra reserva personal.
  • Cultivo: cogeremos 1 ficha de leña de la reserva común para añadirla a nuestra reserva personal.
  • Agua: pagaremos 1 ficha de leña de nuestra reserva personal a la reserva común. Pondremos la canoa de otro jugador que está en esa loseta de agua a su propietario, sustituyéndola por la nuestra.
  • Colina: ganamos 2 puntos de honor si en la loseta de colina hay una choza de otro jugador o 3 puntos si hay una choza nuestra.

Si colocas una loseta de CULTIVO adyacente a:

  • Bosque: cogeremos 2 fichas de boniato de la reserva común para añadirlas a nuestra reserva personal.
  • Cultivo: pagaremos 1 ficha de boniato de nuestra reserva personal a la reserva común. Colocamos en la loseta que acabamos de poner un indicador de cultivo de nuestro color y tantas fichas de boniato de la reserva común como el número de jugadores. Ganamos 2 puntos de honor.
  • Agua: pagamos 1 ficha de boniato de nuestra reserva personal a la reserva común. Quitamos la canoa de nuestro color (nunca de otro jugador) que está en la loseta de agua y la devolvemos a nuestra reserva personal. Ganamos 5 puntos de honor.
  • Colina: ganamos 2 puntos de honor si en la loseta de colina hay una choza de otro jugador o 3 puntos si hay una choza nuestra.

Si colocas una loseta de AGUA adyacente a:

  • Bosque: coloca una de tus canoas en la loseta de agua.
  • Cultivo: si hay un indicador de cultivo de otro jugador en la loseta de cultivo, cogemos 1 de las fichas de boniato de esa loseta y la dejamos en nuestra reserva personal. Si el indicador de cultivo es de tu color, coge todas las fichas de boniato de esa loseta y colócalas en tu reserva personal. Dejamos el indicador de cultivo en la loseta.
  • Agua: pagamos 1 ficha de leña de nuestra reserva personal a la reserva común. Colocamos una de nuestras canoas en cualquiera de las dos losetas de agua que no esté ocupada.
  • Colina: ganamos 2 puntos de honor si en la loseta de colina hay una choza de otro jugador o 3 puntos si hay una choza nuestra.

Si colocas una loseta de COLINA adyacente a:

  • Bosque: pagamos 4 fichas de leña de nuestra reserva personal a la reserva común. Colocamos una de nuestras chozas en la loseta de colina.
  • Cultivo: pagamos 2 fichas de boniato de nuestra reserva personal a la reserva común. Colocamos una de nuestras chozas en la loseta de colina.
  • Agua: devolvemos 1 canoa de nuestra reserva personal a la caja quitándola de la partida. Colocamos una de nuestras chozas en la loseta de colina.
  • Colina: devolvemos 1 choza de nuestra reserva personal a la caja quitándola de la partida. Colocamos una de nuestras chozas en cualquiera de las dos losetas de colina que no esté ocupada.

Atención: solo puede haber una choza en cada loseta de colina y solo puede haber una canoa en cada loseta de agua. Además, nuestra reserva de chozas y de canoas es limitada por lo que si nos quedamos sin ellas, no podremos colocar más.

Robar una nueva loseta

Después de realizar nuestras acciones, cogeremos una nueva loseta para volver a tener dos en la mano. Podemos elegir entre coger la loseta superior de la pila o una de las dos disponibles en el mercado, renovándola por tanto con la siguiente de la parte superior de la pila.

Recompensas al final de las eras
Las eras acaban cuando se agotan todas las losetas de la pila y del mercado. Al final de cada era tiene lugar una fase de puntuación, en la que los jugadores obtienen las siguientes recompensas de honor:
4 puntos de honor por cada una de nuestras canoas en las losetas.
3 puntos de honor por cada una de nuestras chozas en las losetas.

Cada jugador se queda con las dos losetas de su mano que será con las que empezará a jugar la siguiente era. Las losetas ya colocadas sobre la mesa no se retiran y se empieza una nueva era. La loseta de primer jugador  la cogerá quien tenga más honor en ese momento.

Última era y fin de la partida
Una vez agotadas todas las losetas de la última pila, jugaremos un turno adicional para que al final solo nos quede una loseta en la mano. Una vez finalizada la última era, puntuaremos las recompensas de honor sumando además unas bonificaciones adicionales de honor según los recursos de vuestras tierras.

Por lo tanto, sumaremos:
1 punto de honor por cada 4 fichas de leña y 1 punto de honor por cada 2 fichas de boniato sobrantes en nuestra reserva personal.
4 puntos de honor si hemos conseguido colocar al menos 4 chozas en las losetas.
4 puntos de honor si hemos conseguido colocar al menos 3 indicadores de cultivo en las losetas.

El ganador de la partida es el jugador que haya obtenido más honor. En caso de empate, de entre los empatados gana el jugador que tenga menos fichas de leña y boniato. Si el empate persiste, los jugadores empatados comparten la victoria.

¿Cuál es nuestra valoración?

Karekare es un juego de colocación de losetas que nos hará pasar un buen rato ya que es muy vistoso, es sencillo de explicar y fácil de jugar pero primero deberemos asimilar todos los conceptos de su mecánica antes de lanzarnos a dominarlo.

Viene presentado en una caja mediana y muy colorida repleta de componentes de muy buena calidad. No cabe ni un material más en su interior.

 

Por un lado, tenemos las losetas de terreno de 4 tipos distintos de un cartón duro muy bueno y con diseño por ambas caras que, según avance la partida, serán nuestro tablero de juego. Los materiales para cada jugador (meeples de canoas, chozas, totems de cultivo) son de madera, muy originales con sus formas y muy coloridos también. Nos han encantado, al igual que la tarjeta de ayuda de cada jugador que explica de manera muy visual qué acciones podemos realizar según las losetas adyacentes de terreno.

Por último, hablar de los elementos de cambio que son la leña y los boniatos, perfectamente representados también con meeples de madera y que no querremos cambiar por las fichas de x5 (que también vienen incluidas) y que son una genial idea para que los recursos comunes no se agoten.

 

Sus ilustraciones son muy vistosas, mezclando muchos detalles en los trazos de las aves de cada tribu con una alta variedad de colores muy llamativos que consiguen de manera conjunta crear una ambientación muy especial. El interior de la caja también nos muestra una ilustración de la zona que estamos desarrollando.

Queremos mencionar que nos ha parecido una genial idea incluir al final del libro de instrucciones un par de hojas explicando un poco más sobre las especies que estamos recreando en nuestras partidas. Son las especies de aves de cuando las tribus polinesias llegaron a Aotearoa y de ésta manera podremos conocerlas mejor, saber qué se representa en el juego y de este modo, poder culturizarnos a la vez que jugamos y entender mejor el porqué funciona así la mecánica y los componentes del juego.

No tiene en absoluto dependencia del idioma porque no tiene textos en sus componentes y todo en las tarjetas de ayuda viene explicado con símbolos.

En cuanto a la temática, quizá no es algo que en un principio pueda llamar la atención de los jugadores que se guían por dicho aspecto, pero es cierto que está muy bien hilada, que todo lo que sucede durante la partida gira en torno a ella porque debemos asentar nuestra tribu en unos territorios que vamos explorando y debemos ganar puntos de honor mientras nuestra civilización se desarrolla y al final te acaba entrando el gusanillo de seguir imaginando cómo sucedería en la realidad y coges el punto a este aspecto.

Si hablamos de sus mecánicas de juego, son sencillas y fáciles de explicar y de entender pero si debemos decir que tiene cierta profundidad y cuando nos sentamos a la mesa deberemos tomarnos una partida de prueba para ir asimilando todo lo que puede suceder cuando colocamos una loseta de terreno nueva. Las tarjetas de ayuda vienen genial para tenerlas presentes en todo momento delante nuestra e ir viendo, mediante su simbología, qué pasos deberemos seguir para poder colocar canoas o chozas en los terrenos e incluso cómo ir puntuando o cambiando leña y boniatos para mejorar nuestro asentamiento.

Nos ha gustado la subdivisión de puntuación en tres eras en las que todos los elementos del juego puntúan de distinta manera y en distintos momentos por lo que es importante no olvidarnos de utilizar ninguno de ellos durante el juego porque luego sumaremos puntos.

La presencia del azar en Karekare podemos notarla pero no en tan alto grado como podría verse en otros juegos de este tipo. Es el mercado de losetas el que tiene ese componente azaroso en el que no sabremos qué terreno aparecerá o si robamos a ciegas de la pila, nadie verá cuál nos hemos llevado.

La interacción en el juego es media. Por un lado, debemos centrarnos en intentar sacar el máximo beneficio de nuestras acciones cuando jugamos una loseta pero a la vez no debemos olvidarnos de vigilar al rival, sus movimientos y los terrenos que roba de la pila ya que con eso podremos intuir qué intentará en próximos turnos. Cuando coloquemos losetas que nos permitan retirar fichas del rival, será importante ver a cuál de todos nos interesa “fastidiar” según lo que ya haya conseguido en turnos previos porque el panel de honor será lo que finalmente nos haga ver quién es el ganador.

 

Su escalabilidad es buena pero hemos de reconocer que cuantos más jugadores seamos luchando por conquistar el territorio más emoción habrá. Hemos probado el juego con 2, 3 y 4 jugadores y cuando más se ha notado la interacción, la dificultad y los piques por sumar puntos ha sido a 3 y 4 jugadores. Habrá que pensar con más detenimiento donde colocar la loseta de nuestro turno para poder así intentar balancear la partida a nuestro favor.

En resumen, es un juego bastante interesante, apto para jugar en familia, muy accesible y con una alta rejugabilidad. Su despliegue sobre la mesa es muy vistoso y gustará mucho a la hora de jugarlo.

 

Última actualización el 2020-05-28 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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